ASUS convierte AM5 en una placa casi de servidor: Pro WS B850M-ACE SE con IPMI, triple LAN hasta 10 GbE y almacenamiento U.2, MCIO y M.2 Gen5
por Manuel NaranjoASUS ha presentado la Pro WS B850M ACE SE con una idea clara: montar un equipo que se comporte como “infraestructura”, pero usando una plataforma de escritorio. Es una placa base Socket AM5 en formato microATX, con estética de servidor y un objetivo directo: servir para servidores domésticos, pequeñas empresas y estaciones de trabajo donde el almacenamiento manda.
El momento acompaña. Cada vez más usuarios quieren un único PC que haga de todo: virtualización, copias de seguridad, servicios en local, edición o un NAS con rendimiento de verdad. Y no siempre compensa irse a hardware de servidor tradicional, por precio o por flexibilidad. En ese hueco entra esta placa, mezclando compatibilidad de consumo con funciones típicas de entornos profesionales.
Su alimentación ya lo anticipa: conector ATX de 24 pines y EPS de 8 más 4 pines, pensando en cargas sostenidas. Y, aunque es microATX, la conectividad apunta alto.
AM5 con Ryzen y una puerta abierta a EPYC 4005
La Pro WS B850M ACE SE soporta AMD Ryzen 7000 y Ryzen 9000, además de Ryzen PRO de escritorio. El giro interesante es que también admite procesadores de servidor EPYC 4005 en encapsulado AM5. Esto permite plantear configuraciones “de hoy” con Ryzen y, si el uso evoluciona, mantener la placa y cambiar de CPU sin reinventar el equipo.
Para un servidor ligero o una estación de trabajo que va a estar encendida muchas horas, esa flexibilidad es valiosa. AM5 tiene recorrido y aquí se aprovecha para construir una base con margen, no solo para rendimiento puntual, también para crecimiento.

DDR5 con ECC sin búfer: estabilidad para datos y cargas largas
ASUS incluye soporte para memoria DDR5 sin búfer con ECC, algo poco común en placas de escritorio. No es una plataforma de servidor clásica con módulos registrados, pero la corrección de errores suma tranquilidad en escenarios donde la integridad de datos importa, como almacenamiento avanzado, virtualización o procesos que se alargan horas.
La placa admite hasta 256 GB de DDR5 5600 en doble canal, con cuatro subcanales. En la práctica, significa margen para mezclar máquinas virtuales, contenedores y aplicaciones pesadas sin ir siempre al límite. Es una decisión coherente con su enfoque: no solo potencia, también estabilidad.

IPMI con ASPEED AST2600 y triple red para separar datos y gestión
El gran diferenciador es IPMI, controlado por un ASPEED AST2600 e integrado con ASUS Control Center Express. Esto habilita gestión remota real: monitorización, control y acceso básico incluso cuando el sistema operativo no arranca. Para un servidor casero colocado fuera de la vista, o para una pequeña empresa sin técnico dedicado, es una red de seguridad.
La conectividad de red acompaña: tres interfaces LAN, una de 10 GbE basada en un Realtek RTL8127, otra de 2,5 GbE con un Intel i225 y una tercera de 1 GbE dedicada al IPMI. Este reparto permite separar datos y administración, montar redundancias o dedicar una interfaz a servicios internos sin mezclarlo todo en el mismo cable.
Almacenamiento y USB: M.2 Gen5, U.2, MCIO y puertos rápidos
Si la prioridad es el almacenamiento, aquí hay una apuesta fuerte. Incluye dos ranuras M.2 2280, ambas con PCI Express 5.0 x4 para SSD NVMe, además de un conector MCIO PCIe Gen4 para NVMe, un puerto U.2 Gen3 y cuatro SATA de 6 Gbps. Es una combinación rara en microATX y encaja con estaciones de trabajo con muchas unidades o servidores con configuraciones híbridas.
Lo interesante de mezclar M.2 con U.2 y MCIO es el orden del montaje. U.2 suele ser cómodo para ubicar unidades en bahías, con cableado más propio de servidor, y MCIO facilita conectar almacenamiento NVMe externo o backplanes sin recurrir a soluciones improvisadas. Para quien quiere separar disco de sistema, caché y volumen de datos, este tipo de puertos simplifica mucho la vida.
También suma una ranura microSD interna para guardar claves de software o licencias sin depender de un USB externo. En conectividad, ofrece dos USB C de 10 Gbps en el panel trasero, un conector USB C interno de 20 Gbps, tres USB tipo A de 10 Gbps, un conector tipo A interno y cabeceras para puertos adicionales de 5 Gbps. En vídeo, hay HDMI y DisplayPort para la iGPU del procesador y una salida D-Sub asociada al sistema IPMI, útil para tareas de administración.

Precio y encaje real: cara, pero pensada para evitar añadidos
Se espera un precio cercano a los 400 dólares (unos 340 euros). No es una cifra amable para una placa microATX, pero su propuesta no va de ser barata: integra funciones que, en muchos montajes, terminarías pagando con tarjetas aparte. IPMI, 10 GbE, conectividad de almacenamiento poco común y soporte de ECC dibujan una placa pensada para trabajo serio.
Para un PC doméstico convencional hay alternativas más sensatas. Para quien quiere un servidor doméstico potente, un equipo central de oficina o una estación de trabajo que vive entre discos y red rápida, la Pro WS B850M ACE SE tiene una promesa clara: concentrar en AM5 rasgos de servidor sin salir del mundo de escritorio, y hacerlo en un formato que cabe en casi cualquier caja.
Fin del Artículo. ¡Cuéntanos algo en los Comentarios!



